Por Staff
Millones de personas han jugado el icónico Pac-Man, pero ¿por qué?, ¿qué lo hace tan adictivo?
Todo empezó a finales de los años 70 cuando el japonés Toru Iwatani decidió comerse una pizza de salami para consolarse. Tras tomar la primera porción, el diseñador de videojuegos sintió escalofríos al descubrir una imagen insospechada.
“Si tomas una pizza entera y le quitas un pedazo triangular, parece una boca”, declaró Iwatani a la revista Wired en 2010, confirmando la veracidad de esa leyenda urbana.