Por Salvador Valadez C.
El obispo de la diócesis de Ciudad Victoria, monseñor Oscar Efraín Tamez Villarreal reveló que en el centro del estado se tiene un déficit de 25 sacerdotes, y advierte que se viene una crisis porque con la ordenación de un diacono y después presbítero en los próximo 3 años no podrá ordenar a nuevos sacerdotes, esto es algo que no había ocurrido en la diócesis de la capital del estado.
“Gracias a Dios tenemos suficientes sacerdotes para atender bien, aunque podríamos atender mucho mejor, tenemos un déficit de 25 sacerdotes, tuvimos la ordenación de 3 sacerdotes en fecha reciente pero aquí es donde empieza la crisis, vamos tener un bajón ordenamos un diacono que si dios quiere el próximo año será ordenado presbítero y es donde se va comenzar a notar la crisis en Ciudad Victoria porque tendremos de 2 a 3 años sin ninguna ordenación, eso es parte de la vida de la iglesia”. detalló
Aseguró que esta es una situación nueva porque a Victoria eso no le había tocado, aunque ya muchos diocesis han tenido que pasar por esto,
En la diocesis de Victoria, hay aspirantes a ser sacerdotes, tenemos 15 seminaristas, en el seminario, los más próximos están empezando el segundo año de teología, 1 en primer año, después 2 en primer año de filosofía, 1 en primer año, esa 1en el curso introductorio, y tenemos 5 en Ciudad Victoria, en la diocesis de Victoria hay 36 parroquias , 4 misiones parroquiales, y 2 rectorías equivalente a 42 parroquias con 72 sacerdotes asignados a las mismas.
Resaltó que, si bien ahorita la distribución que tenemos nos alcanza para cubrir las parroquias, pero si nos vendría bien un sacerdote más para el Chorrito que es un lugar de peregrinos y el fin de semana es mayor la demanda, en Tula en San Antonio de Padua, es un municipio muy grande con 107 ejidos, allí se cuenta con 3 sacerdotes, antes eran 2, hay comunidades donde se podría tener un segundo sacerdote para atender mejor a los feligreses.
Recordó que después de la post pandemia, tengo que decirlo el pueblo de dios es muy generoso, y hay que ser agradecidos, la gente a regresado al templo, y hoy nuestras parroquias son auto sustentables, no nos falta nada estamos bien.