Las negociaciones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rara vez se dan por cerradas. Apenas días después del llamado “Día de los Aranceles”, el mandatario republicano ha lanzado una nueva advertencia a la Unión Europea: si Bruselas no cumple con lo que él considera un compromiso de inversión por 600.000 millones de dólares en territorio estadounidense, los aranceles actuales del 15% podrían elevarse hasta el 35%.
Trump también elevó el tono contra la industria farmacéutica internacional, insinuando que impondrá tarifas de hasta el 250% a los medicamentos importados, una cifra sin precedentes en su guerra comercial.
Una amenaza con fecha límite
Las declaraciones del presidente se produjeron en una entrevista con CNBC, a menos de 48 horas de que entren en vigor los nuevos aranceles globales anunciados el pasado viernes. En ella, Trump aseguró que Europa ya se comprometió a invertir la suma mencionada y justificó la rebaja arancelaria anterior —del 30% al 15%— como una contraprestación directa.
“Rebajaron sus aranceles y pagaron 600.000 millones de dólares. Por eso les bajé los aranceles”, dijo. “Y eso es un regalo, no un préstamo. Se han aprovechado de nosotros durante años, ya era hora de que empezaran a pagar.”
Pese a la gravedad de las declaraciones, no existe un acuerdo formal publicado. Según fuentes diplomáticas, el pacto preliminar alcanzado en Escocia entre Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, incluye “aranceles cero” para ciertos productos, así como compromisos de compra estratégica por 750.000 millones de dólares en bienes estadounidenses: desde semiconductores y energía hasta armamento.
Aranceles explosivos a farmacéuticas
Además del frente europeo, Trump anunció que la próxima semana revelará nuevos aranceles dirigidos al sector farmacéutico y de microprocesadores, con un modelo escalonado. Inicialmente serían moderados, pero en el plazo de un año podrían alcanzar el 150%, y después el 250%, como medida de presión para que las empresas trasladen su producción a EE UU.
“Queremos medicamentos hechos en nuestro país. Las farmacéuticas están ganando fortunas mientras fabrican en China, Irlanda y otros lugares. Eso se va a acabar.”
Una de las naciones más expuestas a esta medida sería Suiza, cuya industria farmacéutica tiene en EE UU su principal mercado. Actualmente, ya enfrenta aranceles del 39%, como parte de las sanciones comerciales impuestas por el déficit bilateral de 48.000 millones de dólares. Ante esta situación, la presidenta suiza, Karin Keller-Sutter, viajará a Washington esta semana para negociar una salida diplomática.
India en la mira
Otro país bajo presión es India, que actualmente soporta un 25% de aranceles sobre sus exportaciones a EE UU. Trump anunció que los aumentará “en las próximas 24 horas”, en represalia por las compras de gas y petróleo rusos por parte del gobierno de Nueva Delhi.
“Están alimentando la maquinaria de guerra rusa. Si van a hacer eso, no estaré nada contento”, advirtió el presidente.
Las amenazas, lanzadas a un ritmo casi diario desde el Día de los Aranceles, consolidan el regreso del proteccionismo duro a la agenda comercial de Washington y tensan los vínculos con aliados estratégicos a nivel global.